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Bioarquitectura
La
relación hombre-naturaleza siempre se ha dado
de distintas formas. Al principio el hombre formaba
parte de ella produciéndose una interacción
armónica; sin embargo, pasados los años,
las "civilizaciones" fueron alejándose
utilizando el medio ambiente a su antojo sin reparar
en que esa manipulación traería consigo
graves problemas para la humanidad.
En las últimas décadas la acción
del hombre ha marcado un notorio distanciamiento con
la naturaleza. Nuestras ciudades "modernas"
se ven opacadas por los cordones de miseria al rededor
de ellas, nuestros ríos y mares están
cada vez más contaminados, nuestros bosques cada
vez son más escasos y la basura ya forma parte
de nuestra vida cotidiana. La calidad medioambiental
debe ocupar una posición más relevante
por que contribuye directamente a mejorar la calidad
de vida de las personas; es decir, un medio ambiente
insano conduce a una salud deficiente, mayores desequilibrios
y mayor descontento social.
Respecto a la arquitectura, las modernas técnicas
de construcción, además de ser más
costosas, demandan mucha energía que por lo general
superan la capacidad de renovación de los recursos
naturales, con el consiguiente perjuicio para el equilibrio
de los ecosistemas.
Frente a esta realidad la Bioarquitectura surge como
una forma de hacer arquitectura es decir sustentada
en principios naturales y en donde las edificaciones
forman parte de los ecosistemas en donde éstas
se hallan inmersas. En la naturaleza podemos encontrar
formas bellas, lógicas, perfectas y proporcionadas
las mismas que pueden servirnos como inspiración
para la creación de espacios que cumplan su función
óptimamente y se encuentran en armonía
con su entorno.
Esta arquitectura orgánica aprovecha los recursos
locales disponibles, en especial aquellos materiales
naturales renovables como la tierra, la madera, las
fibras vegetales o los desechos agrícolas, entre
muchos otros, permitiendo edificaciones de bajo costo.
El uso de estos materiales locales se asocian a técnicas
constructivas tradicionales, las mismas que pueden ser
notablemente mejoradas o, sobre la base de ellas, crear
otras que satisfagan las necesidades actuales de cobijo.
La bioarquitectura aprovecha las excelentes ventajas
de estos materiales naturales renovables para el diseño
de viviendas sanas y confortables, más frescas
en verano y más cálidas en invierno pudiendo
ser complementadas con sistemas de acondicionamiento
bioclimático, el uso de energías renovables,
sistemas de depuración de aguas servidas, etc.
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